6 ago. 2012

Un "nuevo" caso de terrorismo patronal


Agresión a otro trabajador con intento de homicidio


El miércoles 1 del presente mes de agosto, cuando Omar Essanah Essanah se dirigía a comprar algo de comida para "romper el ramadan", poco antes de las 21 horas, fue acorralado por cuatro hombres que le propinaron una gran paliza.  Dos de ellos eran Ibrahim y Baiar Alali, ambos hermanos, dueño y empleado del Kebab Ali Baba sito en la Avenida Trinidad de La Laguna.  Con ayuda de palos, una cadena metálica con la intentan estrangularle y una pistola eléctrica (conocida como Taser), los agresores golpearon a Omar hasta que alguién les gritó desde lejos llamando la atención y avisando a la policía. Omar hubo de ser hospitalizado hasta el día siguiente, con resultado de politraumatismos cráneo faciales y con tres puntos en el ojo izquierdo.

Pero esta no es la primera vez que Omar es agredido por su "empresario" y el hermano de éste, ya en el mes de julio presentó otra denuncia ante la Policía Local por las amenazas y agresiones sufridas por ambos. Y tampoco es el primer trabajador que ha sido agredido por dicho empresario, otros trabajadores ya han denunciado por los mismos motivos llegando en el caso de Mustafa Idoikssim, a ser agredido físicamente mientras trabajaba con presencia de los clientes (hace menos de un mes).

El motivo por el que se ha desatado esta ira incontralada contra un grupo de cinco trabajadores, se debe a que éstos se negaron el pasado 28 de mayo, un documento manipulado y tergiversado por la empresa para descolgarse del convenio colectivo, aludiedo supuestas pérdidas económicas. Dichas pérdidas no han sido demostradas y el empresario, junto a su hermano, orquestó la simulación de la constitución de una comisión negociadora (entre las que figuran ambos) para justificar un Acta de Acuerdo. Muchos de los trabajadores, prácticamente todos marroquíes, desconocen la normativa legal y temen perder su contrato para sus renovaciones de tarjeta de residencia. Pero cinco de ellos se negaron a firmar y ahí ha empezado la persecución y el infierno para ellos, buscándolos incluso cuando están de baja laboral y vigilando sus pasos en sus casas particulares. Todo al puro estilo de matón del oeste.

Tanto Mustafa como Omar han sido despedidos y han interpuesto a través de su sindicato, la demanda correspondiente al despido. Ahora también han demandado por lo penal, pues llegan a temer por sus vidas.

En ambos kebab propiedad del susodicho Ibrahim, uno en La Laguna y otro en Candelaria, no se respetan los mínimos derechos laborales. Se hacen jornadas de hasta 12 horas continuadas, no tienen días de descanso semanales ni período de vacaciones. Simplemente cuando quiere prescindir de alguno, los deja en el paro. El trato con el que se dirige a los trabajadores siempre es despectivo, insultante y amenazante, haciéndoles chantaje con su contrato para la renovación de sus tarjetas de residencia.

Desde CNT no sólo denunciamos y protestamos públicamente contra este pésimo ejemplo de proceder empresarial, sino que además alertamos de que la legislación vigente, tanto laboral como en materia migratoria, ha dejado a los/as trabajadores/as sin protección. Estos abusos sólo se comprenden en un contexto socio-político donde los derechos son considerados como privilegios, donde los que tienen dinero hacen lo que les da la gana e incumplen toda norma mínima de civismo y donde los trabajadores vuelven a ser tratados como hace más de 50 años. Esta es una evidencia de que las leyes nunca obligan ni persiguen a los verdaderos peligros sociales: el empresario sin escrúpulos.


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